Publicado
en: EnIAD - IV Encuentro de investigación en arte y diseño
UNLP- Fac. de Bellas Artes
Resumen
El trabajo se inscribe en la investigación
que se lleva a cabo bajo mi dirección, titulada: Arte, Imaginario
y Espacio Público: la construcción de una teoría
integrada, perteneciente al Programa de incentivos de la UNLP, FBA.
A partir de la distinción de: el Arte Público y Arte
en Espacios Públicos, se estudian las producciones contemporáneas
que han ocupado los escenarios urbanos en manifestaciones efímeras,
participativas y conceptuales. Se ha denominado a estas prácticas
intervenciones urbanas y / o ambienta-les, como una forma de comportamiento
ampliado del arte de las últimas décadas del siglo
XX y principios del nuevo milenio.
Como ejemplo de ello se presenta en estas páginas el colectivo
de arte Escombros fundado en la ciudad de La Plata, en donde realizan
la mayor parte de sus proyectos. Aquí se trata de caracterizar
la relación de las producciones con el entorno urbano y social
en términos generales, teniendo en cuenta los mecanismos
utilizados, el rol activista de los artistas y la implicancia del
público como la tensión política o social que
se genera y los efectos esperados o bien deseados en los participantes
de cada acción.
Introducción
El texto participa de los desarrollos del Proyecto de Investigación
acreditado por la UNLP, Programa de Incentivos, con el tema: Arte,
Imaginario y Espacio Público: la construcción de un
marco teórico integrador, bajo mi dirección.
Al comenzar la investigación surgieron varios subtemas que
fueron abordados por los diferentes integrantes. Uno de ellos es
el estudio de las producciones artísticas consideradas callejeras,
de carácter efímero y generalmente colectivas, que
han irrumpido en los últimos años. Grupos de arte
que exceden ese campo y comprometen otros temas sociales. En este
sentido, mi tarea consiste en historiar y analizar las propuestas
llevadas a cabo por el Grupo Escombros de La Plata.
Uno de los lineamientos teóricos que trazamos en los comienzos
de la investigación fue la implicancia de los términos.
Hablar de Arte Público o Arte en Espacios Públicos
remite a ciertas prácticas artísticas que dialogan
o intervienen en las prácticas políticas y sociales.
La tradición del arte público pareciera pensarse dentro
del sistema artístico-monumento, mural, mientras que el arte
que interviene en el espacio público urbano connota ejercicios
contemporáneos de ocupación, modificación,
reclamo, activismo en los escenarios no convencionalizados, y por
otra parte formas de producción y circulación diferentes,
las que se han dado en llamar intervenciones en espacios públicos.
Lugares
y modos
Diferentes investigadores y productores consideran
que los años inaugurales de redefinición de un arte
callejero, activista, son los sesenta. Se piensa y practica la cultura
urbana, las transforma-ciones en la ciudad son objeto de reflexión;
los estudios comunicacionales empiezan a dimensionar el-los espacios
en tanto elementos constitutivos de las relaciones; la crisis presentada
por el arte, la explosión de distintas categorías
artísticas retoman el valor instrumental/procedimental en
el interior de los contextos urbanos convirtiendo a la ciudad en
un soporte primario, ofreciendo una nueva definición del
lugar y de la comunicación urbana.
La feminista Lucy Lippard (guerrilla girls) habla de Arte del Lugar,
como aquel que hace frente a las concepciones ahistóricas
de la sociedad actual y su desvinculación con problemáticas
sociales; aquellas prácticas artísticas que exploran
la ciudadanía y sus roles, en algunos casos con la urgencia
de alzar la voz por la necesaria vinculación de la experiencia
estética con la política y los temas sociales.
El lugar es así un emplazamiento social con un contenido
humano. Espacios significativos a partir de una experiencia colectiva
vivida; construcción espontánea o pautada, según
el caso que invierte, completa, agrega, simetriza las relaciones
entre los habitantes, entre aquello considerado lugar y no-lugar,
espacios llenos y vacíos. Algunas prácticas contemporáneas
proponen reinstaurar la dimensión mítica y cultural
de la experiencia pública ayudando a que el paisaje social
adquiera el sentido latente de lugar. Ejercicios identitarios a
partir de la recuperación de la memoria barrial, por ejemplo.
Otras, ofrecen operaciones más momentáneas, de irrupción,
pero que en un tiempo más extenso, participan en la construcción
de una imagen territorial.
Cuando se habla de Arte Público el peso de la definición
se deposita en la tradición del monumento público,
escultura o muro, y sus variaciones contemporáneas. Lo cual
ha llevado a la constitución de organizaciones públicas
y privadas, del tipo agencias, para reglamentar y subvencionar proyectos,
para emplazar obras en espacios públicos, con la finalidad
de embellecer, conmemorar, identificar, ponderar la ciudad, consensuado
o no con la ciudadanía.
Paloma Blanco traza dos genealogías sobre el tema. La primera
se centra en la historia del Arte Público cuyo punto de partida
es el minimalismo y la vanguardia fría. En esta línea
se incluye lo mencionado en el párrafo anterior.
La segunda, comprende la historia del arte crítico, del llamado
arte de acción, de prácticas calientes relacionadas
con el arte politizado de los ’60 y ’70. Parte del conceptualismo,
las performances, las intervenciones callejeras y las prácticas
feministas. Los comportamientos artísticos expansivos que
pretenden ir constituyendo una esfera pública de oposición.
El artista de la primera genealogía trabaja como un experimentador
y comunicador de símbolos y representaciones en la esfera
pública. El artista de la segunda historia es analista y
activista. El artista como activista se convierte en coordinador
de prácticas para un cambio asumiendo el rol de ciudadano
activista.
“En la medida que este activismo se ha visto por necesidad
estrechamente relacionado con la creación de imágenes
legibles y efectivas, podemos llamar a este nuevo estilo de política-activismo
cultural. Este puede definirse de una manera sencilla como el uso
de medios culturales para tratar de promover cambios sociales. Relacionado
con los programas activistas iniciados por artistas, músicos,
escritores y otros productores culturales, tal activismo señala
la interrelación entre la crítica cultural y el compromiso
político”.
El arte activista es procesal, tanto en sus formas como en sus métodos,
en el sentido de que en lugar de estar orientado hacia el objeto
o el producto cobra significado en la realización y recepción.
Abordaremos más adelante algunos de los ejemplos ofrecidos
por el colectivo de arte Escombros.
Escombros y las intervenciones. Se emplaza casi siempre en lugares
públicos (Escombros ha intervenido e interviene en canteras
abandonadas, las calles de la ciudad de La Plata, plazas, el bosque,
entre otros lugares y no-lugares). Luego, de la intervención
temporal, su condición es efímera (Escombros propone
convocatorias de media o una jornada) o presenta cierta continuidad
por las actividades de difusión en los medios de comunicación
masiva. Se emplean técnicas y soportes de los medios masivos
establecidos cambiando las intenciones usuales de las formas comerciales.
Finalmente, se distinguen por la colaboración en la ejecución
tomando importancia en la investigación preliminar y la organización
de los participantes: se pretende un arte de todos a partir de una
coordinación. Estas son algunas características que
se pueden verificar en las acciones y convocatorias del Grupo platense
Escombros.
El mismo fue fundado el 9 de julio de 1988. Actualmente está
integrado por Horacio D’Alessandro, David Edward, Luis Pazos
y Héctor Puppo. Se suman, esporádicamente, colaboradores,
artistas y público en sus diferentes acciones y experiencias.
La historia reciente del arte argentino, a través de escritos
para catálogos, artículos y publicaciones, ha incluido
al grupo dentro del Arte de Acción. Los artistas que integran
el colectivo se definen como artistas de la calle. Las intervenciones
en el espacio público siempre enfatizan los aspectos residuales:
somos artistas de lo que queda; desde el punto de vista de su inserción
espacial, la calle como los lugares abandonados o vacíos
se constituyeron como escenario de sus realizaciones.
Indagaron sobre la sociedad y sus diferencias incorporando elementos
de la antropología, la sociología y la ecología.
Y asumiendo también las contradicciones de todo artista en
la sociedad contemporánea, aunque siempre puede darse una
distancia entre los enunciados propuestos y sus realizaciones, una
de las constantes que los caracteriza es la no comercialización
de sus obras o registros, el acercamiento concreto con la gente,
revelado tanto en la participación activa de ésta,
como en las dona-ciones o trabajos del grupo a entidades barriales,
comedores infantiles, hogares de chicos de la calle.
Las intervenciones son realizadas en una primera etapa en los espacios
públicos marginales, actualmente ocupan plazas, teatros,
calles, en el centro de la ciudad o en los barrios alejados. La
materia es variada, utilizan su propia corporeidad, el registro
fotográfico como monumento y documento, el transeúnte
como objeto y sujeto. Los integrantes del grupo piensan en su poética
como en un acto de libertad realizado por el artista asumido como
superviviente de una sociedad derrumbada. Las producciones resultantes
van construyendo su sentido a partir de la experimentación
y la participación de los receptores que por su parte se
constituyen en artífices voluntarios del acto creativo. El
escombro, la rotura, la vulnerabilidad, se presentan como elementos
metafóricos elementales del hombre en el mundo actual, en
la Argentina, en una sociedad que convive críticamente con
la precariedad, en la que la condición de lo efímero
no es una postura post sino una marca contundente de la realidad
que se construye cada día.
Las acciones artístico-comunicacionales sustituyen el objeto
“arte” por el concepto-proyecto puesto en marcha en
un tiempo y espacio momentáneo, el accionismo se vuelve performativo.
“El Grupo Escombros comienza sus actividades reclamando la
inserción en el espacio público. En 1988 se apropia
de un espacio debajo de una autopista con una exposición
de Pancartas. Al año siguiente, inaugura el Centro cultural
Escombros en una calera dinamitada y La ciudad del arte en una cantera
abandonada, convocando a cientos de artistas a manifestarse sin
restricciones estéticas’.
En mayo de 1991 Escombros realiza el objeto de conciencia El gran
sueño argentino. Un objeto múltiple que consiste en
una caja contenedora de escombros del ex Albergue Warnes. El grupo
envasa 500 escombros en cajas de cartón de 10 x 5 x 5 cm
con una etiqueta que dice “Como todos los grandes sueños
argentinos el Albergue Warnes fue abandonado, olvidado y reducido
a una ruina. El lugar que iba a ser el hospital de pediatría
mejor equipado de América Latina terminó siendo el
testimonio más patético de todas las enfermedades:
la pobreza”. El gran sueño argentino fue distribuido
a 300 personas de la cultura, expresando en la entrega la idea de
resto de lo que fue un símbolo de la cultura argentina.
Los objetos de conciencia se materializan también como afiches
o carteles en el espacio público-urbano. Utilizando el medio
efímero y eficaz de la publicidad callejera, producto de
la modernización de las ciudades, Escombros hace uso de la
tradición contestataria del medio gráfico urbano y
lo presenta como objeto-soporte múltiple concientizador para
una lectura tanto rápida como contundente. Las paredes, como
en todas las épocas, portan discursos significativos: el
24 de marzo de 1996 realiza el afiche 1976 - 24 de marzo - 1996.
Mil cien ejemplares de 1,46 x 1,10 cm en blanco y negro con un fragmento
de La estética de la solidaridad. Se fijan 500 en la ciudad
de La Plata y se distribuyen los restantes. Reducido se reproduce
en el diario El Día. Para la misma fecha realiza el afiche
24 de marzo de 1976, para la empresa Goa, publicidad en la vía
publica, con una imagen del libro Visión de la ciudad y un
texto del segundo manifiesto.
El 1º de mayo de 1996 realiza el afiche 1º de mayo-desocupación.
Se distribuyen 1000 ejemplares de 66 x 46 cm en blanco y negro con
un texto del segundo manifiesto La estética de la solidaridad.
“Escombros a través del Arte solidario intenta cuidar
la vida en todas sus formas (...) El Arte solidario es una de las
formas de la nueva educación pública(...)’’.
Las acciones y producciones de los últimos años realizadas
en las calles se pueden sintetizar con el término intervenciones
urbanas o ambientales. Como ya se describió, en general exceden
lo estético y plantean una actitud política. La irrupción
en un espacio de tránsito, anónimo, o neutro, establece
un campo tensional entre quienes ocupan el lugar y quienes pasan,
indiferentes o no, por ese no-lugar vuelto significativo. La comunicación
se establece a partir del contacto que unos y otros participantes
establecen.
En este sentido la actitud comunicacional de Escombros en las irrupciones
públicas ha sido eficaz. Generalmente el grupo apela a consignas
simples, a juegos de ironía comunes, mostrando una cotidianidad,
por momentos alterada, por momentos directa. Dentro de esta modalidad
podemos considerar la participación en enero de 1999 en el
Homenaje a José Luis Cabezas que realiza la Federación
Argentina de Trabajadores de Prensa, a dos años de su asesinato,
con la obra La mirada de José Luis. Mil banderas con la imagen
de los ojos de Cabezas y una placa de mármol con un poema.
Otra forma de intervención es presentada a través
del señalamiento. Recordemos que un pionero de esta práctica
en la ciudad de La Plata fue Edgardo Antonio Vigo, a través
de su obra Manojo de Semáforos en 1968, provocando una modificación
en la percepción del entorno. Escombros ha realizado desde
su comienzo esta forma, como por ejemplo: Señalamiento ecológico
Crimen seriado II, realizado en 1997 con el objetivo de evitar la
tala de eucaliptos en un predio destinado a la instalación
de una estación de servicio en el Camino General Belgrano,
en City Bell. Ese mismo año proponen el Señalamiento
ecológico Envenéname. Entiérrame. Olvídame,
en apoyo de los vecinos que se oponían al entubamiento del
arroyo Don Carlos, en Gonnet, La Plata. Un año más
tarde en el Jardín Zoológico el Señalamiento
ecológico Camposanto, clavan treinta cruces de madera, de
0,60 x 1 m pintadas en color blanco, cada una con el nombre de una
especie en peligro de extinción y un cartel con la leyenda
sobre el camposanto.
En este contexto estético-político Escombros recibe
la invitación a participar en la VII Bienal de Arte de la
Habana en 2000, dentro de la selección de artistas argentinos;
el envio fue objeto de intervención a la vez, presencia y
acción desencadenada en la calle, con protagonistas ocasionales.
La obra presentada fue Regalo: un container de 2,50 x 2, 50 x 6
m con un moño gigante amarillo cubierto con etiquetas que
indican contenidos tóxicos más una tarjeta con la
frase: “Con los mejores deseos, para nuestros amigos los países
del Tercer Mundo. Las naciones ricas”. Durante los días
transcurridos el grupo entregó al público reproducciones
de la tarjeta a manera de postales. El efecto rápido invitó
a la reflexión, al debate. Las postales ofrecidas convocaron
a una obra dialógica, encadenando acciones y sentidos previstos
y otros sorprendentes hasta para sus creadores. Una vez más
el objeto dejó paso a la acción comunicativa.
En esa misma dirección las intervenciones de 2002: El bosque
de los sueños perdidos, Bosque de La Plata, y El sembrador
de soles, Plaza Islas Malvinas, entre las recientes convocatorias
propiciaron el encuentro de la esperanza y la creación colectiva,
como también la solidaridad, puesto que el ciclo se completa
con la donación de las obras a diferentes hogares de chicos
de la calle, (quienes a su vez tienen un protagonismo en las acciones).
Conclusión.
Las intervenciones llevadas a cabo por grupos como Escombros actualizan
elementos utópicos, particularmente la intención de
integrar el arte con la vida. Aunque todo en la contemporaneidad
es hibridación y los límites se vuelven confusos,
lo estético se involucra en lo social. El espacio es pensado
como acto de libertad. La calle es un lugar, en el sentido antes
mencionado, que en su aparente desorganización genera una
diversidad de voces y experiencias, distribuye roles y homogeiniza
a la ciudadanía.
Este colectivo se inscribe en una serie de prácticas artísticas
y de activismo político-social que han recorrido diferentes
caminos y desplazamientos. Ampliando contextos, interviniendo de
tal manera que se intenta superar los modelos clásicos de
organización, donde el esquema artista-autor y obra-público
quedan atrás. Ante la estética del objeto y la contemplación,
Escombros elige la acción, los lugares-otros, la producción
del accionista-operador y el receptor-operador. La estética
de la acción intenta despertar actitudes generales extendiendo
la experiencia estética a otros espacios. La propuesta generada
se completa con la participación directa o diferida, más
que con la realización de un evento acotado. Así nos
encontramos en el trayecto del grupo con pasos, momentos o temporalidades
de un proyecto que va irradiando sentido a partir de “lo que
queda” hacia “un arte solidario”.
La estética de lo roto se plantea la recomposición
de los pedazos del hombre moderno y sus expresiones artísticas.
En la sociedad del desecho y la fugacidad proponer un arte a partir
de esos componentes recomponiendo críticamente los despojos.
De esta manera se avanza a la estética de la solidaridad,
desarrollada en el segundo manifiesto del grupo en 1995. La estética
de la solidaridad expresa la ética de la solidaridad: el
artista solidario crea para el débil, para el diferente,
para el no respetado; para el que camina descalzo, tirita de frío
y come basura; para el que viste harapos, vive en la calle y muere
en un baldío. La estética de la solidaridad es el
espejo donde el Poder contempla su propia descomposición”.
Indice |

Documentos I |
 |
El
Bosque de los Sueños Perdidos |
 |
Pizza
de Poesía Concreta |
 |
El
Sembrador de Soles |
 |
El
Gran Sueño Argentino |
 |
Grupo
Escombros: Creador de conciencia |
 |
Objeto
Inaccesible |
 |
Guiso
Argentino |
 |
Entre
lo parainstitucional y la reactivación de la esfera pública |
 |
Juguetes
Solidarios |
 |
Escombros
en ISalud |
 |
La
silla del poeta |
 |
Grupo
Escombros: Intervenciones en el espacio público |
 |
Escombros
en Arcimboldo |
 |
El
colectivo de arte Escombros y sus intervenciones públicas |
 |
Proyecciones
hacia los '90 |
 |
La
ciudad desde las artes visuales |
 |
|